Congresos organizados

Congreso «Mito y creación audiovisual»

Octubre 2018

Mito y emociones


Presentación

El V Congreso Internacional de Mitocrítica “Mito y creación audiovisual” es una iniciativa del Proyecto Acis&Galatea, financiado por la Comunidad de Madrid y el Fondo Social Europeo. El Congreso estará dividido en 4 sedes y en cada una se tratarán unos mitos particulares: “Mitos germánicos” en la Universidad de Alcalá, “Mitos clásicos” en la Universidad Autónoma, “Mitos bíblicos” en la Universidad Francisco de Vitoria y “Mitos modernos” en la Universidad Complutense.

Acis, Grupo de Investigación de Mitocrítica, grupo principal del Proyecto Acis&Galatea, colabora junto los demás grupos participantes en el proyecto, así como con las habituales colaboraciones de Asteria, Asociación Internacional de Mitocrítica y Amaltea, Revista de Mitocrítica para llevar a cabo el Congreso, que se celebró desde el 15 hasta el 26 de octubre. El Congreso contó, además, diversas actividades complementarias, como varios conciertos, proyecciones y debates de cine o una exposición de arte en la sala El Águila.

 

Propuesta científica

Imagen y sonido: dos de nuestros cinco sentidos externos son convocados.

La inmensa variedad de imágenes se reduce, en lo que a nuestro Congreso atañe, a una tipología: la más tradicional ―la imagen que representa una realidad previa― y la más innovadora ―la imagen que representa una serie de asociaciones imprevistas sin referente real previo―. Ambas imágenes conviven en nuestro mundo imaginario, y ambas pueden replicarse en el mundo real, por ejemplo, en un dibujo, una pintura, una escultura. En este último caso, cuando una imagen va acompañada de dimensión artística, hablamos de creación visual.

Idéntica reflexión cabe hacer sobre la inconmensurable variedad de sonidos, con la particularidad que el sonido solo existe, salvo contadas excepciones (algunas de origen patológico), en el mundo real. Esta “pobreza” del sonido es compensada por la riqueza de la voz y la generación de ruidos mediante utensilios o, en el caso del arte, instrumentos. Al igual que ocurre con la imagen, hablamos de creación auditiva cuando la generación de sonidos va acompañada de dimensión artística.

Esta primera reflexión nos lleva, como de la mano, al principio aristotélico de la mímesis, esto es, de las creaciones humanas (literatura, artes plásticas, visuales y del espectáculo) consideradas como imitación, aun cuando lo representado no se asemeje aparentemente al modelo. En buena medida, la creación audiovisual es re-creación del mundo a partir de imágenes y sonidos.

Desde comienzos del siglo XX, la creación audiovisual ha experimentado una modificación espectacular: a la tradicional (dibujo, pintura, escultura…) se ha añadido la cinematográfica, cuyo crecimiento exponencial no requiere detalle alguno.

Ahora bien, desde finales del siglo pasado, hemos asistido a una nueva revolución que significa una modificación aún mayor por cuanto afecta a la estardardización de los contenidos y la versatilidad de los formatos. Antes, la creación audiovisual debía adaptarse trabajosamente al soporte: el dibujo o el sonido, diseñados a mano, eran retocados y montados con posterioridad mediante recursos digitales; desde la popularización digital, el soporte se adapta fácilmente a la creación audiovisual: dibujo, pintura, escultura, arquitectura, danza, teatro, ópera, cine, videojuego, performance, instalación y otros géneros resultan impensables sin los recursos digitales.

El séptimo arte siempre ha estado estrechamente ligado a los avances tecnológicos. Sin embargo, la revolución digital tiene mayor calado que la histórica incorporación del sonido, del color o de la televisión: solo es comparable al paso de la escritura sobre piedra a la escritura sobre madera, de esta al papel y del manuscrito a la imprenta. La obsolescencia de los medios tradicionales exige que los procesos clásicos (producción, distribución y exhibición) se reinventen continuamente. Está cambiando el modo de producir películas, de distribuirlas y de comercializarlas. Esta profunda transformación es netamente perceptible en la emergencia de un nuevo mercado para la explotación de contenidos audiovisuales (internet y los dispositivos móviles), en el surgimiento de un nuevo perfil de consumidor (los nativos digitales) y la democratización de los medios de producción (cámaras, ediciones digitales, software de post-producción).

El impacto de la tecnología digital en el proceso de “fabricación” o “elaboración” de una película salta a la vista: ha permitido ensanchar los límites de la creatividad y la verosimilitud. La digitalización de la imagen y el sonido ha recreado personajes virtuales con apariencia real irresistiblemente verosímil (Gollum en la trilogía The Lord of the Rings, Peter Jackson, 2001-03; los Na’vi en Avatar, James Cameron, 2009), tanto en el cine propiamente dicho, como en otras formas de consumo (TV en casa, smart TV, HD y 3D). Junto a estos avances tecnológicos, es preciso constatar el cambio de paradigma en la producción y distribución: frente a los consorcios de corporaciones que acostumbraban a controlar todo el sector, internet disuelve las fronteras en favor del cine independiente (Paranormal Activity, Oren Peli, 2007). Es evidente que la versatilidad del soporte digital ha modificado toda la creación audiovisual.

Esta transformación en el cine alcanza también al juego. El motivo subyace, en buena medida, en el modo como se establece la comunicación informática. Cuando producimos un texto, una imagen o un sonido de modo tradicional, utilizamos un código alfabético, icónico o musical tradicional. En la época de la industrialización asistimos a una segunda codificación: en una máquina de escribir, aplicamos un dedo sobre una tecla que, mediante un mecanismo, presiona una banda impregnada en tinta sobre un papel. Sin embargo, en la época de la infomatización, es precisa una tercera codificación: el procesador del sistema digital (ordenador, videoconsola, móvil, etc.) traduce nuestro mensaje de teclas o táctil en un lenguaje de programación que seguidamente es descodificado en texto, imágenes o sonidos según corresponda. Así, en los videojuegos, controlamos los movimientos de los personajes a través del teclado, el mando o la pantalla: máquina y programas están integrados en un único soporte. Como nosotros no vislumbramos estos procesos de cifrado y descifrado numérico, de pronto nos sorprendemos ante un equívoco: confundimos la herramienta (el aparato electrónico) con la transmisión del lenguaje (el código de programación) y pensamos, erróneamente, que somos los autores de todo el proceso. De ahí la fascinación de la informática y, consiguientemente, su éxito comercial. El gamer asiste al “milagro”, hasta ahora solo imaginado, de intervenir, con un simple gesto manual o táctil, en las aventuras donde hasta ahora solo era un espectador.

Congreso «Mito y emociones»

Octubre 2016

Mito y emociones


Presentación

El IV Congreso Internacional de Mitocrítica “Mito y emociones” surge a través de la coordinación de los esfuerzos de Asteria, Asociación Internacional de Mitocrítica, Amaltea, Revista de Mitocrítica Acis, Grupo de Investigación de Mitocrítica del Proyecto Acis&Galatea.

El Comité organizador del Congreso convoca a investigadores para que aporten ―ya sea mediante la reflexión teórica o el análisis textual― sus principios metodológicos y sus contribuciones prácticas sobre la problemática de la relación combinatoria entre el mito y la lógica de las emociones en la literatura y las artes contemporáneas (desde 1900).

 

Propuesta científica

El Congreso Internacional de Mitocrítica “Mito y emociones” llevará a cabo una reflexión profunda y actual sobre las relaciones entre la mitología y la emoción. Para este objetivo reunirá a investigadores del más alto nivel internacional y muchos otros ya asentados o en periodo de formación para que aporten, ya sea mediante la reflexión teórica, el análisis textual o la exposición de manifestaciones artísticas, principios metodológicos y aplicaciones prácticas encaminados a establecer criterios de interpretación sobre las relaciones entre el mito y la emoción en la literatura y las artes contemporáneas.

Los avances en el conocimiento del pensamiento y la psicología ponen de manifiesto dimensiones que durante siglos han permanecido ocultas. En la época contemporánea los investigadores más prominentes han mostrado que nuestros hábitos de conducta no dependen menos de motivos emocionales que de motivos racionales. Es más, en la actualidad, uno de los fenómenos más característicos es la ejecución de actos humanos por impulsos meramente emocionales. Más que en otros periodos de la historia, los individuos reaccionan como consecuencia de pulsiones, las más de las veces imprevistas. Los anuncios publicitarios, con la oferta de promesas racionalmente desligadas del producto en venta, rentabilizan de manera incuestionable el comportamiento impulsivo convertido en un estereotipo de la sociedad de consumo.

De ahí la pujanza actual de disciplinas que, como la psicobiología y la psicología social, investigan la naturaleza de las emociones, cómo se producen, qué significan y cómo llegan a modificar la lógica racional. Los especialistas coinciden en varios puntos básicos en toda emoción: a) la existencia y la percepción de un acontecimiento previo; b) las manifestaciones psicosomáticas intensas, pasajeras y conectadas entre sí; c) la distinción (con atracción o rechazo) entre aspecto agradable y desagradable. La emoción ―en su interacción con los sentimientos, los estados de ánimo y los afectos― configura en buena medida nuestra respuesta al mundo, condiciona nuestras motivaciones, da energía y dirige nuestra conducta íntima y social.

El mito no puede quedar al margen de esta reflexión. El congreso adopta, como hipótesis de trabajo, esta definición: relato explicativo, simbólico y dinámico, de uno o varios acontecimientos extraordinarios personales con referente trascendente, que carece en principio de testimonio histórico, se compone de una serie de elementos invariantes reducibles a temas y sometidos a crisis, presenta un carácter conflictivo, emotivo, funcional, ritual y remite siempre a una cosmogonía o a una escatología absolutas, particulares o universales. El carácter emotivo del mito fundamenta el marco de la investigación propuesta para este Congreso. Esta definición será combinada durante el Congreso con otras, menos canónicas, resultantes de la mitificación de personajes, lugares y acontecimientos históricos.

La mitocrítica debe incluir la descripción y el análisis de los caminos donde la retórica de la psicología individual y social se cruza con la práctica cultural de los mitos. Así, los estudios sobre mitología deben indicar el recurso a la lógica emocional y las consecuencias de la conexión empática en los relatos míticos (dimensión catártica). También deben poner de manifiesto el paralelismo entre el “origen emocional” y el “destino emocional” (dimensiones cosmogónica y escatológica). En fin, deben estudiar las relaciones entre la emoción, el mito, lo siniestro y lo fantástico.

Este Congreso persigue, en definitiva, disponer de un estudio, lo más amplio y exhaustivo posible, que aporte pautas y modelos capaces de interpretar el fenómeno mítico-emocional. Su puesta en práctica será de gran ayuda para comprender y ayudar a comprender una buena parte de la escritura y el arte de la modernidad y la posmodernidad, así como la cultura y el pensamiento de nuestra sociedad actual.

Entrevista Radio Nacional de España, programa “El ojo crítico” (24/10/16).

Congreso «Mitos en Crisis. La crisis del mito»

Octubre 2014

Mitos en crisis. La crisis del mito

Presentación

El Congreso Internacional “Mitos en crisis. Crisis del mito” surge como iniciativa del Proyecto Nacional de Investigación I+D “Nuevas formas del mito: una metodología interdisciplinar”, el Grupo de Investigación en Mitocrítica ACIS, Amaltea. Revista de mitocrítica y Asteria. Asociación internacional de mitocrítica.

El Comité organizador del Congreso convoca a investigadores para que aporten ―ya sea mediante la reflexión teórica o el análisis textual― sus principios metodológicos y sus contribuciones prácticas sobre la problemática de la crisis en los mitos antiguos, medievales y modernos en la literatura y las artes contemporáneas.

 

Propuesta científica

¿Es cierto que, producto del ser humano, el mito nace, crece, se reproduce y muere? Una investigación puede aplicarse a cada una de las etapas de esta serie. Sin duda los mitos nacen, crecen y se reproducen. En este congreso queremos analizar si ―en nuestra época (s. XX y XXI)― mueren o se adaptan, es decir, queremos definir las condiciones de adaptación de los mitos, su evolución y discernir si sus crisis pueden acarrear resurgimiento o muerte.

Varias circunstancias explican que los mitos entren en crisis.

En ocasiones el entorno sociocultural se modifica hasta exigir una modificación en el contexto general del mito. Así, el ángel tradicional de la cultura occidental sigue siendo mensajero y colaborador de los hombres, pero sustituye las características propias del ángel cristiano por otras de nuestra época: los ángeles actuales son seres sexuados, en plena sintonía con el fenómeno de la Nueva Era (New Age) y particularmente vinculados a una dimensión estética.

Otro tanto cabe decir, por ejemplo, del mito del Grial, cáliz eucarístico por antonomasia: ante la crisis actual del sacramento que da la inmortalidad del alma, el vaso sagrado se convierte en garante de una inmortalidad exclusivamente terrenal, en remedio contra las heridas físicas, en una excusa para buscar al padre perdido (Steven Spielberg, Indiana Jones and the Last Crusade, 1989) o, incluso, para obtener una cátedra UNESCO de crítica literaria (David Lodge, Small World: An Academic Romance, 1984).

Los mitos también pueden entrar en crisis debido a un cambio sustancial en su entorno histórico. Baste tomar el ejemplo del Comendador en el mito de Don Juan: hoy ya no hay comendadores. A este problema se añade la pérdida de verosimilitud de una estatua que se mueve, atracción de primer orden en el siglo XVII. Max Frisch (Don Juan, oder die Liebe der Geometrie, 1953), Henry de Montherlant (La Mort qui fait le trottoir. Don Juan, 1956) o Heinz Weinmann (Don Juan 2003. Éros et Sida, 1993) resuelven, cada uno a su manera, la problemática del Comendador en la literatura del siglo XX. Este mito es además eminentemente dramatúrgico; convendría estudiar cómo le afecta la crisis del teatro frente a la aparición del cine.

Puede ocurrir, incluso, que la crisis sea un aspecto inherente al sistema mítico. Piénsese en el mito por excelencia de la creación humana: Pigmalión. En las Metamorfosis de Ovidio, el escultor observa, asombrado, cómo su estatua de marfil se ablanda hasta adoptar el cuerpo flexible de una mujer. En la pieza de Bernard Shaw (Pygmalion, 1913), el profesor Higgins logra instruir a la florista Eliza Doolitle, no sin atravesar por la crisis del amor. Las diferentes versiones cinematográficas (Pygmalion, 1938, de Anthony Asquith y Leslie Howard, el musical My Fair Lady, 1964, de George Cukor, y Simone, 2002, de Andrew Nicol), cargan las tintas sobre la imposibilidad de este amor. En buena medida, el mito ovidiano ha sido olvidado; el mito se ha adaptado a la concepción contemporánea del amor.

Un mito íntimamente relacionado con el de Pigmalión es el de Frankenstein, es decir, el del doctor que fabrica hombres. Había surgido en la literatura gracias a Frankenstein, or the Modern Prometheus de Mary Shelley (1818). En nuestro tiempo recibe decenas de adaptaciones cinematográficas; en muchas de ellas vemos a un héroe presa de su destino: el monstruo no puede sobrevivir a su creador (por ej., Frankenstein,1994, de Kenneth Branagh). Con semejantes aporías se enfrentan otros tipos de creación contemporánea, como el cíborg o el androide: su inviabilidad les hace entrar, tarde o temprano, en crisis (ej. Michael Jackson).

En fin, la crisis puede afectar a un determinado grupo de mitos dentro de un sistema mítico determinado. Los germanos no creían en la eternidad del mundo ni, por tanto, en la de sus dioses. Como los hombres, sus divinidades estaban sometidas a una lucha incesante contra enemigos astutos y envidiosos. El “crepúsculo de los dioses” supone así una catástrofe a la que no escapan Freyr, Thor, Loki o Tyr. Otros les sustituyen. En este caso, la crisis no es propiamente literaria, al contrario, la muerte y el resurgimiento de los dioses hacen la literatura, son recursos plenamente literarios. Pero esta dinámica del mito germánico conlleva una serie de implicaciones sobre sus manifestaciones en la cultura actual, tan extraña al concepto de eternidad.

Al margen de la problemática de los mitos en crisis, se encuentra otra: la crisis del mito. Esta es particularmente notoria en los siglos XX y XXI, donde los mitos ya no son los motivos principales de la trama ―como en los siglos clásicos― ni sus complementos ideales ―como en el Romanticismo ―. Un ejemplo palmario: siguiendo a Claude Simon, el Nouveau Roman rechaza la dimensión mítica para destruir las bases de la novela tradicional. Los mitos, en principio, desaparecen. Conviene precisar, no obstante, que la Nueva Novela deja simultáneamente que el mito reaparezca como “a escondidas” y entre velos a través de recursos como las formas geométricas o la conjunción de contrarios. Para comprobarlo, basta pensar en las recreaciones del mito de Edipo en Les Gommes, de Alain Robbe-Grillet (1953) o de Teseo y el laberinto de Creta en L’Emploi du temps, de Michel Butor (1956).

Estos no son más que unos ejemplos de la problemática en torno a los “mitos en crisis, la crisis del mito”. Cada propuesta se podrá abordar con plena libertad académica y metodológica. Solo se exigirá el respeto de la época (siglos XX y XXI), la disciplina (la literatura, las artes plásticas y del espectáculo) y el mito como tema central de cada estudio.

 

Congreso «Mito e interdisciplinariedad»

Octubre 2012

Mito e interdisciplinariedad

Presentación

El Coloquio Internacional Mito e Interdisciplinariedad surge como consecuencia de los trabajos llevados a cabo por el Proyecto de Investigación I+D+i Antropología mítica contemporánea, el Grupo de Investigación de Excelencia UCM-CAM ACIS. Investigación en mitocrítica ACIS. Investigación de mitocrítica y Amaltea. Revista de mitocrítica. El Coloquio reúne la colaboración de diversas Facultades (Filología, Ciencias de la Información, Bellas Artes y Traducción e Interpretación) y cuenta con el apoyo de investigadores de 18 departamentos de la UCM. Coopera también con este Coloquio el Proyecto de Investigación Cosmogonía y escatología en las religiones del Mediterráneo oriental: semejanzas, diferencias, procesos, MEC – Proyecto Consolíder. A estas entidades se ha sumado recientemente Asteria. Asociación Internacional de Mitocrítica.

El Comité organizador del Coloquio propone reunir a investigadores para que aporten, ya sea mediante la reflexión teórica, el análisis textual o la exposición de producciones artísticas, sus principios metodológicos y contribuciones prácticas sobre las manifestaciones de los mitos antiguos, medievales y modernos en la literatura y las artes contemporáneas. También abordará la problemática actual de los mitos transmitidos a través de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información.

 

Propuesta científica

A lo largo de la historia, los mitos han sido referentes de primera magnitud en las expresiones artísticas y culturales de los pueblos. Han ido evolucionando junto con los cambios intelectuales, políticos, sociales. De hecho, los mitos se transforman, como prueban los modelos evolutivos y las resurgencias del pensamiento mítico, en forma poética, ideológica, utópica. Debido a esta transformación, podemos hablar de mitos antiguos, medievales, modernos e incluso contemporáneos, mitos dominantes y recesivos, mitos orales y literalizados, mitos explícitos e implícitos, así como de las variaciones culturales, de la periodicidad y de las actualizaciones de los mitos.

Los investigadores han observado que los mitos tradicionales son el desencadenante insustituible de muchos relatos literarios y producciones artísticas. Durante el siglo XX estos relatos y producciones mostraron poderosas transformaciones respecto a las versiones de las que procedían, tanto por contagio con otras culturas (el fenómeno de la descolonización) como por las reescrituras propias de la evolución social. Hoy podemos observar que estos fenómenos transformativos perduran: Perceval permanece en su búsqueda, pero no del Grial, sino de una muchacha (Lodge, Small World, 1984), y los vampiros están desligados de sus ataduras diabólicas (Meyer, Twilight, 2007). En las artes plásticas, se erigen estatuas del cíclope Polifemo, pero los niños pueden pasearse tranquilamente por sus entrañas (Jean Tinguely & Saint Phalle, Le Cyclop, 1969-1994). En el ámbito de la fotografía, se reproducen bellas durmientes, pero son simulacros de estrellas del deporte (Sam Taylor-Wood, Beckham, The Sleeping Beauty, 2004). El cine aprovecha las lagunas históricas de las biografías para aumentar, disminuir o subvertir el carácter mítico de los protagonistas (S. Bondarchuk, Waterloo, 1970; O. Hirschbiegel, Downfall, 2004; Z. Snyder, 300, 2007; B. Singer, Valkyrie, 2008).

Hasta ahora, sobre todo en el siglo XX, la mitocrítica en sus diversas corrientes metodológicas, había procedido a la identificación de los mitos dentro de las producciones literarias y artísticas de cada época o a la exposición de la resistencia de estos factores míticos a las tendencias de las corrientes literarias y artísticas. El enfoque era eminentemente sincrónico o diacrónico, y, por lo general, limitado a un único modo de expresión literaria o artística. Ciertamente, la mitocrítica ilustraba la significación de los mitos a partir de su función en los textos y en las obras de arte, pero no profundizaba en las razones de la utilización simultánea de diversos medios. En nuestra sociedad, los mitos se caracterizan, en su manifestación, por utilizar una multiplicidad de soportes, cada uno de los cuales ha sido, tradicionalmente, estudiado desde una única disciplina. Es objetivo primordial de este coloquio descifrar los motivos de esta versatilidad del mito y su utilización interdisciplinar. Es objetivo secundario del coloquio analizar las consecuencias de la proliferación de soportes novedosos. En la actualidad no existe aún en el panorama de la investigación española una reflexión metódica y definitiva que aúne criterios en torno a la combinación y presentación interdisciplinar de los mitos en la cultura contemporánea. Se requiere un estudio que aporte pautas y modelos concretos para interpretar este fenómeno. Su puesta en práctica será de gran ayuda a la hora de comprender y ayudar a los estudiantes a entender las manifestaciones de la posmodernidad y la cultura de nuestra sociedad actual.

Congreso «Mito y subversión en la novela contemporánea»

Marzo 2011

Mito y subversión en la novela contemporánea

Presentación

El Congreso Internacional Mito y subversión en la novela contemporánea surgió como resultado de los trabajos llevados a cabo en el ámbito del Proyecto de Investigación I+D+I Antropología mítica contemporánea, el Grupo UCM-CAM ACIS. Investigación en mitocrítica y Amaltea. Revista de Mitocrítica, así como de la colaboración de las Facultades de Filología, Ciencias de la Información, Bellas Artes y Traducción e Interpretación de la Universidad Complutense de Madrid.

El Comité organizador del Congreso quiso reunir a investigadores del más alto nivel internacional para que aportaran, ya sea mediante la reflexión teórica, el análisis textual o la exposición de manifestaciones artísticas, principios metodológicos y aplicaciones prácticas a fin de establecer criterios de interpretación sobre la subversión del mito en la novela y en las artes contemporáneas en su relación con la novela.

 

Propuesta científica

De modo discreto o manifiesto, los mitos siempre han ocupado un espacio importante en la novela. La crítica se esfuerza en identificarlos y explicar su función y significado en la estructura de los textos. Asimismo, la subversión ha sido un recurso habitual de los escritores en todos los géneros, aunque quizá de forma más intensa en la novela, por su mayor versatilidad.

La combinación de mito y subversión en la novela contemporánea llama poderosamente la atención de los investigadores y estudiantes universitarios. Algunas razones posibles para esta combinación son el predominio del pensamiento positivista sobre el pensamiento mítico, una modificación del sentido de la trascendencia o la búsqueda de nuevos procedimientos formales ajenos a los utilizados por el discurso mitológico tradicional. A estas razones científicas, antropológicas y lingüísticas se añade el fenómeno de la inflación mítica efímera: nuestra época posee una capacidad inaudita para crear y destruir mitos en un lapso de tiempo sorprendente (por ejemplo, estrellas del cine, deportistas, marcas de lujo); esta invasión de nuevos mitos contiene su propia subversión. Lituma en los Andes, de Vargas Llosa, o El caballero inexistente, de Italo Calvino, son algunos casos paradigmáticos de subversión actual de los mitos. Pero más allá de estas transformaciones de mitos antiguos, medievales y modernos, los congresistas analizaron los mecanismos, las funciones y los significados del proceso de subversión; abordaron la maleabilidad de los mitos subvertidos y su aptitud para regenerar la literatura y las artes contemporáneas.

En la actualidad no existe una reflexión metódica y definitiva que aúne criterios en torno a la subversión de los mitos en la cultura contemporánea. Se requiere un estudio, lo más amplio y exhaustivo posible, que aporte soluciones concretas a esta cuestión. Su puesta en práctica permitirá comprender buena parte de la escritura de la posmodernidad y la cultura de nuestra sociedad. El Congreso tuvo un marcado carácter interdisciplinar. Intervinieron investigadores de otras artes (pintura, escultura, dibujo, cine, música, ópera y danza), cuyas aportaciones demostraron la naturaleza proteica y multiforme de la novela contemporánea, completamente abierta a todos los tipos de subversión artística del mito.

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